Vida Infinito Circular

Cada vez que miraba el anillo que apretaba su anular derecho, Santiago recordaba en voz y cuerpo a Mercedes: diosa de luna caribe que compró el aro cuando este le recordó uno idéntico que llevaba su padre antes de regalárselo a una amante resentida, quien terminaría suicidándose desde el mismo balcón donde Daniela juró amor inmemorial a un joven de larga cabellera, mediana estatura y baja autoestima, quien tocaba la guitarra por playas y avenidas reuniendo dinero para viajar al sur, a un pu eblo que sólo era recordado por una lejana Cecilia, al ser el lugar donde un todavía más lejano Marco cruzó todo un río para ir a su encuentro y fugarse juntos, llevándola hacia el oeste a vender flores y amar atardeceres, mientras sólo le escribían a Paula cartas contándole sus días, mientras ella, al filo íntimo del mar, seguía pintando paisajes huracanados de lugares donde nunca corría el viento de maneras extrañas, como en Villa Sol: campos agridulcemente amarillos y dejados de lado por la atención de quien pasó alguna vez por ahí, entre aquellas calles donde una pareja de jóvenes vendían flores antes del anochecer, luego de haber llegado de tan lejos y de prometerse entre cantos amor perpetuo, y mucho antes del suicidio de una joven amante de cabellera rojiza que llevaba un anillo de plata trenzado cuando tuvo aquella apresurada decisión, y con un hermano que le robaría la joya de su mano fría y ausente para luego venderla en baratijas en una feria artesanal, donde Mercedes caminaría dos años después y quedaría prendada de las formas y recuerdos que el anillo provocaba en sus sentimientos, decidiendo comprarla y regalársela a Santiago, quien al momento de recibirla no imaginaba que sería enterrado con el anillo sesenta y tres años después, en Villa Sol…dos semanas antes de un inesperado y caprichoso huracán con nombre de mujer.

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Publicado en Sin categoría on 14 octubre, 2010 at 14:22  Comentarios (4)  

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4 comentariosDeja un comentario

  1. Y cuantas vueltas nos da la vida, para llevarnos por caminos insospechados,encontrando sorpresas que valen más que todo el oro del mundo, premios que duran una vida, que te lo dan todo en una mirada.
    Gracias Alan por llegar tan tímidamente y florecer abruptamente embriagando de colores los ojos y alumbrando de perfume el corazon,gracias corazón.

  2. Uau! :) , me parece perfecta esta analogía de la forma de un anillo con la vida… excelente, jejeje esto nos deja ver que en la existencia nada es “tan simple”, siempre tiene una causa, un antes, y más protagonistas de los que alcanzamos a ver o conocer..
    TE FELICITO!

  3. Y aquí sigo entrelazando lecturas con tus maravillosos relatos. Saludos Alan. :D

  4. ✿ Alan querido, confieso que en un momento dado llegué a mezclarme con tantos nombres y que después de varias lecturas pude organizarme la historia, la cual encontré muy interesante. A través de tu redacción nos llevas a ver todas las vueltas que da la vida. Increíble forma muy tuya de acomodar las palabras. Que la inspiración te siga acompañando y gracias por compartirla con nosotros! 桜


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